Te voy a recomendar un libro... te hará replantearte sobre la vida que llevas y, si en el mejor de los casos, así tú lo quieres podría mejorar tu vida.
Este libro te menciona cuatro cosas,
Cuatro formas de vivir,
Solo cuatro acciones que aplicándolas obtendrás resultados,
Cuatro acuerdos...
El Primero te dice: Sé impecable con tus palabras.
¿Cómo te tratas desde el primer momento al despertar? ¿Qué es lo primero que piensas sobre ti? ¿Y cuando las cosas van mal, cómo te hablas? ¿Qué piensas en esos momentos difíciles sobre ti?
La forma en que te hablas, influye en el resto de tu día… y de tu vida también.
Cada pensamiento o palabra sobre nosotros mismos pesa, hiere, se queda y poco a poco construyen la forma en que nos vemos.
Las palabras son las herramientas más poderosas que tenemos, por eso, cuidado con los comentarios negativos, las duras autocríticas, la forma en que nos tratamos, lo que nos decimos, etc. …
Así, es importante cuidar nuestro trato pero también el que le damos a los demás.
Si alguien te ofende, ¿ qué es lo primero que pasa por tu cabeza? ¿ofreces la otra mejilla o declaras la batalla más dura que jamás hayas tenido? ¿Si el prójimo te roba un pan, acechas contra su canasta repleta la próxima vez que lo encuentres desvalido o le ofreces la tuya o quizá el doble?
El ser humano tiene la hermosa y noble capacidad de ofrecer amor desmedido y de actuar altruistamente si así lo quiere; pero la espada de doble fijo siempre juega un rol importante: así como hay bondad, también existe el resentimiento o lo que es peor, el odio.
A veces, no nos damos cuenta de lo mal que nos hacemos a nosotros mismos cuando nos dirigimos en pensamiento y palabra hacia los demás. Ten en cuenta que, todo lo que le digas a tu prójimo no es más que la palabra o frase que te lo estás diciendo directamente a ti mismo.
Todo pensamiento convertido en palabra que va dirigido hacia otra persona, no solo llega a ellos, también nos lastima a nosotros mismos. Quizá viéndolo de esta manera, podamos plantearnos una próxima vez lo cuidadosos que debemos ser con lo que decimos y cómo lo decimos. Porque si nos amamos... ¿alguien en su sano juicio va a querer tratarse mal? No lo creo.
Ser impecable no es hablar perfecto, es ser cuidadoso con lo que decimos para lograr vivir en armonía y amor.
Segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente.
Hay cosas que duelen: miradas, palabras, actitudes y solemos creer que van contra nosotros pero te cuento algo... nada de lo que los demás hacen es por ti, lo hacen por ellos mismos.
Probablemente tuvieron una vida difícil, llevan un vacío dentro, no son felices y, por eso, necesitan descargar todo aquellos que llevan dentro (pecho, interior) hacia la primera persona que vean para "soltar" todo.
No te tomes nada personalmente, porque si lo haces, te expones a sufrir por nada.
Esa persona intentó enviarte su veneno y si te lo tomas personalmente, lo recoges y se convierte en tuyo.
Tú vive tranquilo, intentando ser feliz cada día un poquito más.
Una gran cantidad de calma surge cuando no nos tomamos nada personalmente.
Si mantienes este acuerdo viajarás por el mundo con el corazón abierto y nadie te herirá.
Tercer acuerdo: No hagas suposiciones.
Muchas veces sufrimos por cosas que ni siquiera pasan.
Muchas veces sufrimos por lo que creemos que alguien piensa de nosotros.
Muchas veces sufrimos por lo que creemos que va a pasar y... vivir así cansa.
Lo dice la psicología: "El 90% de las cosas que creemos que van a pasar, nunca suceden".
Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición, porque las suposiciones crean sufrimiento.
Cuarto acuerdo: Haz siempre lo máximo que puedas.
No siempre estarás igual.
Habrá días en que sentirás que puedes con todo, otros en los que no tanto y está bien. Nadie aquí es perfecto.
Solo da lo mejor de ti cada vez que puedas. Los tres primeros acuerdos funcionarán si haces lo máximo que puedas y, cuando no, tan solo reconoce en qué debes mejorar y eso ya es un gran avance.
En recordar y repetir estos acuerdos está la clave.
Es un maravilloso libro, ¿verdad?
La única razón por la que o bien somos felices o sufrimos es porque elegimos eso. Todo se basa en la elección y eso está solo en nuestras manos.

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