martes, 24 de febrero de 2009

Promesas


Acabo de colgar tu llamada. No soporto cuando levantas la voz y me pides explicaciones. Lo siento, pero ya me conoces.
No vuelvas a marcar porfavor. Echarás todo a perder.
Deja que mi orgullo de a pocos pase y pueda ser yo la que ahora marque a tu celular. Lo tengo en frente, apagado y dudo que lo vaya a prender sólo para hablar contigo.
Me haz dejado pensándote toda esta noche.
Niño terco cuando comprenderás que realmente te quiero y que tus abrazos son mi refugio cada día cuando estás junto a mi.
Te prometo no llorar, ya llamarás cuando esté más calmada y podamos platicar.
Prométeme no gritar y así todo marchará bien.
Te prometo que aceptaré vernos mañana mismo si quieres pero no pretendas un por qué como explicación.
Prométeme que me escucharás y no renegarás como lo sueles hacer. Mientras yo prometo hablar con la verdad y dejar de inventarte cosas que dudo me las puedas creer.
Si prometes abrazarme como siempre lo harás, prometo que regresaré y olvidaré lo que pasó.
Pero sobre todo tendré que prometer que será la última vez que bese los labios de alguien que no seas tú.

6 comentarios:

Diego Fabián dijo...

A veces, cuando las explicaciones solo logran entorpecerlo todo, es mejor alejarse durante un tiempo...

Me gustó el texto, en especial, la idea principal de él...

Gracias por la visita al rinconcito escondido de mi blog, amiga Casa Azzul... Pasa por ahí cuando quieras... Serás siempre Bienvenida...

Anónimo dijo...

waw que tales cosas o es ficcion




anonimo

Fr@nk M!Ch@ell dijo...

encantadora la forma como relatas lo que te sucedio, muy poetico.

nos staremos visitando. bye

Kate Vilca dijo...

la realidad supera la ficción

Anónimo dijo...

sabes, eres muy monc

Selene Emireth dijo...

Hola,,, me agrada tu blog, escribes padre... Es muy cierto, la vida se vive con puras promesas,,, para todo promesas... que a veces no cumplimos, pero algo aseguran...

Selene Emireth

P.D. Espero leerte más seguido. Bay