"Todas las piezas rotas" de John Boyne
¿Viste la película: ¨El niño del pijama de rayas¨?.
Este es en realidad un libro de John Boyne escrito en el 2006. Tanto fue su éxito de ventas (más de 11 millones de copias vendidas) que fue adaptado y llevada a la pantalla grande. Pero son 17 años después cuando se publica este libro, una secuela del primero.
¨Todas las piezas rotas¨ es una novela de ficción histórica que te cuenta a través de Gretel - hermana mayor de Bruno- qué sucedió con su familia al término de la guerra nazi.
Son 365 páginas que te conmueven, indignan y te mantienen atento a su lectura.
Luego de que Bruno, su hermano de 9 años muriera en la cámara de gas, el patriarca de los Fräulein se suicida, muere ahorcado.
Madre e hija huyen de Alemania hacia Francia con nuevas identidades, nombres.
En algún momento su pasado se ve descubierto y son agredidas, golpeadas e incluso rapadas y lastimadas en la cabeza para que sintieran humillación.
A los pocos años, la madre de Gretel fallece y ella debe continuar con una vida a la que se resiste.
En ocasiones intenta quitarse la vida lanzándose hacia la vía de un autobús; planea morir asfixiada con el gas de su cocina, etc.
Este es el libro narrado por Gretel: Wilson, Fernsby, Gueymand, Fräulein... diversas identidades que le pertenecían a la misma Gretel y, que aquí, una anciana de 91 años te cuenta todo lo que tuvo que pasar y ocultar tras llevar un apellido alemán y cuyo padre ocasionó la muerte de miles y miles de judíos inocentes.
La culpa, vergüenza y un permanente duelo de la protagonista se deja entrever en las líneas de este libro.
Tanto es el trauma que su adolescencia causó ser testigo del maltrato y muerte de gente inocente y con ello el fallecimiento de su hermano que, Gretel al quedar embarazada, tuvo inicialmente rechazo maternal, según decía, miedo a que su hijo saliera parecido a su hermano. pág.. 318
El libro deja entrever muchos episodios en donde este trauma de infancia la acompaña durante todos los años de su vida. Al promediar los 30 años rapta a un niño, hijo del ex comandante Kother, Kurt Kother. pág. 217
Dolor, culpa, vergüenza, remordimiento, rencor es lo que carga consigo Gretel durante los años de su vida.
Aquí la protagonista te narra la historia de forma paralela en dos momentos de su vida: A los 15 y 91 años.
Creo que, el mensaje es claro: ¿Tiene una niña alemana de 12 años culpa por las atrocidades cometidas por su padre?
Cuando Gretel huyó de Alemania nunca se entregó a la policía ni contó de su pasado a nadie -excepción de su marido- vivió con eso siempre. Cargó con el peso del silencio y culpa.
Por ello, cuando tuvo la oportunidad de hacer que todas las piezas encajaran, lo hizo. A un vecino abusador que golpeaba a su mujer y a su hijo de 9 años, lo apuñaló por la espalda causándole la muerte.
Fue llevada a prisión y, de cierta forma sintió que se hacía justicia al encerrar al único integrante que quedaba vivo de la familia Fräulein. pág. 362
Una cosa final para que comprendas la magnitud de emociones que provoca leer el libro.
Gretel en su juventud tuvo un hijo que dio en adopción.
Gretel de 91 años tiene una vecina con demencia, pese a eso no la descuida y vela por sus intereses.
El nombre de esta ancianita con demencia es Heidi, Heidi Hargrave. Heidi es la hija de Gretel, Heidi no lo sabe, Gretel se llevará a la tumba también este secreto.

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