Pluma y papel
Hoy, Dios ha escrito en mí. Ha cogido pluma y papel y no ha dudado siquiera un segundo en colocar la hiriente pluma sobre mí. Ha escrito sollozando su angustia en mi ser. Sumido de tristeza ha marcado con punzante pluma doliente toda la pena que siente. No existe espacio vacío que haya dejado en mí, ha escrito sólo con pluma y papel. No queda nada por hacer, lo ha visto todo, todo lo ha escrito. Ha estado solo refugiado en sí, con pena, angustia ha escrito en mí. Junio 19-2009